jueves, 18 de junio de 2015

Capítulo 12



Problemas


Rayner llegó al piso, y sin cerrar la puerta, se puso a revolver entre las fotografías desesperadamente. Julen y Gara aparecieron un minuto después. Gara no podía apenas respirar de la carrera que se habían dado persiguiendo a Rayner hasta allí. Julen estaba como si nada. Quizá era que había corrido con menos intensidad que ella para seguir su ritmo y no perderse de vista.


―Rayner, la próxima vez avisa a dónde te diriges antes de echar a correr como un loco.―Dijo Gara mientras se dejaba caer en el sofá con un suspiro. ―No puedo ni con mi alma.


―Él es así. No es la primera vez que me toca correr detrás suya.―Añadió Julen mientras se dejaba caer también en el sofá al lado de Gara.―¿Se puede saber que busca?


―¡La encontré!―Dijo Rayner, entusiasmado y alzando la fotografía. Éste se levantó y se la enseñó a ambos.


―¡Joder! ¿Ese no es…?―soltó Julen alzando la voz del asombro. se incorporó y le arrebató la foto.


―No puede ser él quien acompañase a Joel aquel día. No tiene sentido.


Gara les miraba, confusa. No se estaba enterando de nada, ni siquiera reconocía a los dos chicos que estaban con Rayner en la fotografía. Se imaginó que uno de ellos podría ser Joel.


―Tenemos que ir a hablar con sus padres, si o si. Tienen que saber algo


Rayner se encaminó hacia la salida, pero Julen le cortó el paso y le agarró del brazo.


―¿Te vas a presentar allí sin más?


―Sí―Dijo el otro muy decidido. Estuvo un buen rato forcejeando con Julen para que le dejase salir.―¡Apártate, hostia!


Gara le hizo un gesto a Julen para que le dejase marchar. No tenía ganas de mas enfrentamientos entre ellos y que acabasen como el anterior. Estuvo caminando un largo trecho hasta que finalmente decidió coger un autobús. Se sentó en la parte de atrás y se puso los cascos. Tuvo la suerte de dar con una canción que le venía idónea. Tenía una lucha interna entre querer seguir adelante con todo o dejarlo atrás para volver a su vida. Sin preocupaciones, Sin problemas.
No, no turning back now; (I wanna be pushed aside so let me go); No, no turning back now, (Let me take back my life, I'd rather be all alone); No turning back now…*


Julen se había encargado de hacerle una lista de reproducción mientras pasaba las horas muertas cuando el se iba a las prácticas. «Joder, con todo este lío no sé de dónde voy a sacar tiempo para seguir presentándome en el trabajo...» Pensó. Se quitó aquello de la cabeza cuando le vino otra cosa a la mente. Se había fijado que la canción que acababa de escuchar era del grupo favorito de Joel. Linkin Park. Julen sin duda era una de las personas mas sensibles e intuitivas que había conocido. Sabía perfectamente cómo se sentía. Él también solía intuir lo que necesitaba Julen. «pero no llegaría a su nivel ni en un millón de años.» Se reprochó.


Cuando llegó a su parada se pensó sí bajar o seguir en aquel autobús. Pero finalmente bajó de él y se encaminó a la casa de los padres de Joel. Esperaba con todas sus fuerzas que no se hubiesen mudado. No caminó más de cuatro metros cuando alguien le propinó un fuerte golpe que hizo que su vista se nublara y se diese de bruces contra el suelo.


Empezó a abrir los ojos y pudo contemplar el rostro de Julen, que estaba acostado a su lado. Se encontraba en su habitación. «¿Pero qué ha pasado?» No podía haber sido un sueño. Recordaba la foto, su drama interno, y luego…


―Ey, por fin despiertas―Le dijo Julen mientras rozaba su mejilla.


―¿Qué…?―No podía encontrarse más confuso. intentó incorporarse pero el otro no le dejó.


―Vimos como alguien te golpeaba y salia corriendo. Nos acercamos a ti y te trajimos a tu casa.


―Maldita sea...―Dijo mientras se tocaba el lado de la cabeza por donde le habían asestado aquel golpe.―¿Como supiste donde estaba? ¿Y cómo me habéis traído sin llamar la atención?


―Aun recuerdo donde vivía Joel, así que salimos un poco después de ti, la diferencia es que cogimos el metro y llegamos justo para ver desde lejos lo que te he dicho. Imagino que no pudiste hablar con nadie Y lo de traerte...te sentamos en el metro y dijimos que estabas borracho.―Dijo Julen con una sonrisa, acercándose peligrosamente a los labios de Rayner.


―Si alguien te ha agredido es porque los padres de Joel están involucrados de algún modo y no quieren que indaguemos...―Dijo Gara mientras entraba en el cuarto, interrumpiendo el momento íntimo que estaban a punto de compartir ambos chicos. Julen se incorporó fulminando con la mirada a quien acababa de entrar y dejó que se sentase a los pies de la cama.


―Cada vez estoy más perdido con todo esto...no se si quiero seguir.―Confesó Rayner.


―Hay que pensar lo de ir a la orden, ponerles al corriente de todo y decirles lo de Gara.―Les sugirió Julen. Rayner negó con la cabeza.―¡Pero te han agredido! No es normal que primero te pongan una pista delante de las narices y luego te ataquen para que no sigas investigando. Posiblemente la orden pueda ayudarnos. A lo mejor se vuelve a repetir y no estoy dispuesto a...


Rayner le calló posando los dedos en sus labios. Le dedicó una sonrisa. Lo había entendido perfectamente y, aceptó sin poner mas pegas.―Mañana a primera hora nos presentamos allí…


Llegaron a eso de las 10.00 de la mañana. Gara había dormido en el sofá y se les habían pegado las sábanas. Se encontraron con Estévez y les llevó hasta un pequeño habitáculo simplemente decorado con un banco y dos escritorios. Allí aguardaron quince minutos hasta que entraron por la puerta Monroe y Rodríguez.


―¿Quién es ella?―Dijo Monroe, señalando a Gara.


―Es mi amiga, nos…―No le dio tiempo a hablar mas, Monroe agarró a Rayner de la pechera y le levantó. Era un hombre bastante musculado, de metro noventa. Su víctima, a pesar de medir metro ochenta, no tenía apenas músculo y eso sin añadir que estaba bastante delgado. Como para que alguien con el físico de Monroe le agarrara y lo zarandeara como quisiera.


―¿No te dijimos que no se podía enterar nadie?―Añadió éste, sin darle tregua para explicarse.


Le soltó y Rayner cayó al suelo. Sus ojos desprendían una profunda ira. Apretó los puños y, sin que el otro lo viera venir, lanzó un puñetazo que fue a parar directo a la cara de Rayner, que se había puesto de pie con mucha dificultad. El otro tosió y escupió un poco de sangre. Le había partido del labio inferior.


―Basta, Monroe―le advirtió Estévez. ―Sin ella no habrían averiguado nada.


―¿Que tú lo sabías?―Se giró hacia Estevez y caminó hasta él. Cuando estaba a punto de lanzarle un puñetazo, le contuvo Rodríguez.


―¡Ya está bien! ―Dijo este, mientras le inmovilizaba en el suelo con una llave de karate. ―Tranquilicémonos un poco...Chico―Señaló a Rayner―Cuéntanos todo.


Cuando Rayner terminó de relatar lo que había acontecido durante los días que habían estado investigando, Rodríguez se tocaba la barbilla en modo dubitativo.


―Estévez, llévalos a los cuartos. Monroe,―Le hizo un gesto para que le siguieraTenemos que hablar con el director.


Caminaron por los pasillos con prisa, intentando llegar cuanto antes. cuando entraron cerraron la puerta y se sentaron en las sillas junto al escritorio. Rodríguez fue el primero en hablar.


―Creo que deberíamos parar la investigación o se va a acabar destapando todo. No se si a ese chico le conviene saber según qué cosas.


―Yo creo que ya va siendo hora de que se entere. Han pasado muchos años y él no tiene la culpa de lo que hicieron sus padres. Es un adulto y puede afrontar la verdad.―Dijo el director, mientras sacaba unos informes del cajón que tenía a su derecha.―Cuando llegue el momento se lo entregas. Antes no.


―Si estás tan decidido a que sepa la verdad, ¿por qué no le entregamos el informe ya?―Soltó Monroe.


―Es mejor así. y ten más respeto hacia mi persona, ¿no ves que está Rodríguez delante?―le regañó.


―No importa, señor. Es normal que a veces los hijos sean así de rebeldes. No le molestamos más. Mañana les dejaremos ir para que continúen investigando.―Dijo Rodríguez mientras ambos hombres se levantaban para marcharse.


―Una cosa mas. Monroe, dígale a Estévez que no se separe de esos muchachos ni un momento. Pueden volver a agredir al señor O’connell. ―Le ordenó.


―Pero si es solo un chaval...―replicó éste, pero el director le cortó.


―Es bueno con las armas, y lo sabe, Monroe. Usted le ha estado instruyendo. ―Le dijo, dedicándole cálida sonrisa.

―Está bien, padre.―Dijo Monroe lanzándole una sonrisa de burla a la vez que cerraba la puerta del despacho.

*Traducción del inglés: No, no hay vuelta atrás ahora; (Quiero que me hagan a un lado, así que déjame irme); No, no hay vuelta atrás ahora; (Déjame regresar a mi vida, preferiría estar completamente solo); No hay vuelta atrás ahora.

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